Me fui pa´l Congo

Fue realmente idea de Satu, mi esposa, el que yo escribiera un blog sobre mi experiencia de vivir en Brazzaville, República del Congo. Sí, hoy cumplo una semana de estar viviendo en Brazzaville y, por primera vez en 30 años, me vengo a vivir a unas latitudes totalmente desconocidas por mí y por todos los míos. No lo he comentado en ninguna red social porque, honestamente no quería como que dar muchas explicaciones y justificar una decisión muy personal. Sé que muchos se preguntarán que estoy loco o si es que me dio una crisis existencial a raíz de la pandemia y me vine al Congo a montar una barbería para gorilas y leones. Pues no, me vine aquí porque se me presentó una muy buena oportunidad de trabajo que es conveniente para mí y para mi familia.

¿Qué hago en Brazzaville? Pues acepté un trabajo en «American International School of Brazzaville» como profesor de español y consejero de la escuela. Fue una decisión meditada y, si bien no es el lugar ideal, es el lugar donde en este momento de mi carrera profesional debo estar por las oportunidades que este nuevo trabajo me ofrece. Quiero hacer una transición hacia «Counseling and Guidance» y esta posición me ofrece eso. Si tienen interés en conocer la escuela, pueden visitar la página web www.aisbrazza.org

Pero suficiente a cerca de mí.  Este blog es para hablar de mis experiencias en el Congo francés y cuales estarán siendo mis impresiones en los 2 próximos años que estaré viviendo en este país. Ya tengo aquí una semana y en términos generales, puedo decir que me siento bien. He estado por trabajo varias veces antes en África pero lo más cerca que había estado del sudoeste africano era Sudáfrica. Brazzaville es tal vez una de las ciudades más seguras en las que he estado en África y tal vez una de las más desarrolladas de las repúblicas centro-africanas. No es mucho lo que he podido ver en apenas una semana de estar viviendo aquí pero sí que he podido apreciar algunos aspectos interesantes de la ciudad de Brazzaville.

Sí puedo comenzar por alguna parte, debo de hablar de la gente. Me gusta mucho la sonrisa sincera que te ofrecen las personas cuando andas por la calle y te saludan. Son gente trabajadora y se sienten orgullosos de sus logros. Aquí hay una lengua oficial que es el francés, y dos lenguas nacionales que son el Kituba y el Lingala. Existen otras lenguas o dialectos que provienen del Bateke y del Kikongo que se hablan en varias regiones del país. El hablar francés me ha ayudado mucho fuera y dentro del trabajo. En el trabajo hablo siempre inglés y español (este último solo cuando doy las clases de español en Middle & High School).

Brazzaville es la capital y es la ciudad más poblada de la República del Congo con 1,5 millones de habitantes. El Congo francés, si mal no recuerdo, está dividido en 10 grandes regiones. Tienen un presidente que se llama Denis Sassou-Nguesso. En años recientes han habido algunas perturbaciones políticas pero el actual presidente ha sabido manejar la situación a pesar de que fue electo con el índice mas bajo de participación en unas elecciones (20%) y el obtuvo más del 60% de los votos y sus opositores obtuvieron el resto de los votos.

En una semana de intenso trabajo, no ha sido mucho lo que he podido recorrer o apreciar de Brazzaville. Pero sí que fue suficiente para entender mucho de la idiosincrasia y cultura. El lunes y martes fueron un poco intensos, pero estuvieron bastante bien. Los miércoles son días cortos en la escuela y el miércoles de esta semana nos hicieron la fiesta de bienvenida de inicio del año escolar.

La señora con blusa vino tinto y pantalón negro en el centro, es la directora del colegio. De izquierda a derecha, por nacionalidad: Pakistán, Senegal, Guyana Británica, Zambia, USA, Camerún (directora), Australia, Camerún, Camerún, Las Filipinas, Venezuela (yo) y Tanzania. Hay mas profesores que no están en la foto y que son, en una gran mayoría, de otros países , como de África, USA y del Medio Oriente.

Este mismo día, antes de la fiesta, me fui al centro a visitar uno de los supermercados más conocidos por los expatriados aquí en Brazza (este es el diminutivo que usan para referirse a Brazzaville). Me aventuré y me fui solo al supermercado, estuve por menos de 30 minutos porque no necesitaba muchas cosas pero me di cuenta que ya tenía el equivalente a casi 150€ en cosas básicas y que no había aún comprado ni carne ni pollo. Salí sorprendido de los precios japoneses de los productos en el Casino Market (sí, así se llama). Me di cuenta que no solo tendría que ajustar mi dieta (lata de atún de 180 grms 9 US$) a los productos locales y que debía bajar mis expectativas de comprar muchas cosas a las que estaba acostumbrado a comer. 

El viernes, como era un día de fiesta para las escuelas, decidí salir a arreglar mi pasaje para pasar las navidades en Bruselas. Sí, aquí no es mucho lo que puedes hacer por internet y estás obligado a tener que usar los servicios de una agencia de viajes para cualquier tipo de diligencia que tenga que ver con salir a alguna parte o fuera de este país. La agencia de viajes está muy cerca de Elf Tower. Este es un edificio muy emblemático para la gente de este país porque lo destruyeron en tiempos de la guerra civil y lo volvieron a reconstruir como símbolo de dignidad. La reconstrucción costó casi que 3 veces más que lo que gastaron en hacer el edificio inicialmente. Aquí hay muchas oficinas gubernamentales y ministerios. Mide unos 106 mts de alto y tiene unos 30 pisos. Por la tarde me fui con una colega de la escuela con su hija y una vecina  que es de Kenia caminar por el malecón del río Congo. El malecón tienen una extensión de casi 8 km pero nosotros caminamos casi 5 km porque la hija de mi colega se cansó y tomamos un taxi de vuelta a casa. Este malecón está como a 12 minutos caminando desde donde vivo y pienso, cuando el clima lo permita, hacerme una rutina de caminar este malecón por lo menos unas 2 o 3 veces por semana.

En esta panorámica se puede ver el rio Congo y al fondo la capital del Congo Belga, Kinshasa. Y en la esquina inferior derecha, la hija de mi colega.

Así que ayer sábado me fui al Poto-Poto Market. Esto significa en español, el mercado de los pantanos. Lo llaman así porque esta ubicado en la zona más baja de la ciudad que siempre se inunda cuando hay lluvias. Es un mercado bastante surtido y lleno de una variedad de cosas que, para los que no lo conocemos, lo vemos como un sitio desordenado y sin sentido. Pues resulta que cada «vereda» esta asignada a un ramo específico y que cada calle también está zonificada por la gente que viene de cierta parte de África. Esta sí que fue una experiencia de explorador porque el mercado tiene unas veredas que parecen un laberinto lleno de recovecos y pequeños pasajes. Es muy difícil de caminar y de conseguir como salir de ese lugar. Por suerte gozo de buena orientación y supe como salir de allí y de hasta visitar la Basílica de Santa Ana que es la Catedral de Brazza.

La catedral es muy sobria y bonita por dentro. Cuando entré, estaban oficiando una misa en Lingala, hacía ya mucho calor y me salí. Decidí visitar a un lugar que me recomendaron que se llama «Cafe Le Mandarine». Es un café estilo francés que está muy bien con precios bastante asequibles. Allí hice un «brunch» y me desayuné casi a las 12:00 del mediodía. Un desayuno completo cuesta casi 9€ y estaba muy bien. La decoración del lugar me gustó mucho y solo pude tomar fotos «escondiendo mi teléfono» y sin que nadie notara que estaba tomando fotos.

Y con este par de fotos me despido hasta una próxima entrega. Un saludo para todos y seguimos en contacto.


Carlos Eduardo Trejo

https://mefuipalcongo.blogspot.com/2020/09/

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s