Superpoderes

Yo ya sabía que estaba embarazada cuando vi las líneas de la prueba que indicaban que era positiva. Lo sabía incluso cuando en semanas anteriores la prueba me daba negativa… ni idea de cómo lo sabía, tampoco sentía nada especial en el cuerpo ni nada, solo lo sabía. Ese fue mi primer superpoder.

Pero ver la confirmación de tus sospechas es increíble. Y totalmente aterrador. Ya no es un lindo sueño de “ay sí, voy a tener un bebé” ahora es “HOLY SHIT VOY A TENER UN BEBÉ (y va a salir por donde tú sabes)”. Es emocionante.

Hay muchas cosas que no te cuentan del embarazo, como, por ejemplo, que obtienes superpoderes. Sí, superpoderes. El superpoder de dormirte instantáneamente, de oler qué están cocinando en el piso de arriba, esos fueron algunos de los míos, pero todas adquirimos superpoderes diferentes durante el embarazo.

El sueño es increíble. Me daban bajones varias veces al día. Un sueño aplastante, mi cuerpo me decía que necesitaba acostarme a dormir allí mismo. No importa si estaba en una tienda, almorzando o a las seis de la tarde en la oficina trabajando. El cuerpo se me ponía en MODO DORMIR YA. Mantenerme despierta era una lucha constante.

El hambre. Tenía hambre todo el tiempo. Era como si un agujero negro estuviera en mi estómago devorando todo lo que cayera allí. Tenía la sensación de que nunca estaba llena o satisfecha (yo ya de por sí como mucho), entonces estaba al final casi todo el día comiendo.

Las náuseas. Yo nunca vomité ni tuve demasiadas náuseas, menos mal. Pero sí sentía que la comida (que ya dijimos que era mucha) me iba a caer mal, entonces estaba siempre con la molestia de entre tener hambre infinita pero sentir que me iba a caer mal la comida. Era molesto pero no el fin del mundo tampoco. Se de mucha gente que la pasa realmente mal con el tema de los vómitos y las náuseas mañaneras. El super olfato no ayuda nada a las náuseas tampoco. A mí de repente me dio demasiado asco el olor a las salchichas. Adiós perros calientes.

Ahora bien, hay muchos otros síntomas que no me dieron pero que muchas otras mujeres experimentan. Algunos bastante inocuos como la salivación excesiva (sí, yo también me sorprendí mucho al leer sobre esto, imagina estar toda feliz porque vas a tener un bebé y no puedes dejar de babear). Otros mucho más graves como las subidas de tensión o la diabetes gestacional (por eso son tan importantes las revisiones trimestrales).

El chute de hormonas el primer trimestre es bastante fuerte. De repente puedes encontrarte sintiendo o haciendo cosas que no tienen mucho sentido. Un día me dio por doblar ropa todo un domingo (planazo, ¿no?). Otro día me dio por llorar, mi esposo me preguntaba qué me pasaba y yo le decía que no sabía mientras lloraba. No me sentía particularmente triste, solamente no podía parar de llorar. Las hormonas.

Me gusta pensar que todos estos síntomas o superpoderes son el cuerpo tratando de prepararnos para lo que viene después, por ejemplo, luego es muy útil cuando tu bebé está aquí el quedarte dormida enseguida (en lo que el bebé se duerme empieza la cuenta regresiva del tiempo que tienes para dormir). Si la estás pasando mal, después del tercer mes probablemente desaparezcan los peores síntomas por completo (o tal vez no) y ya para el último trimestre tendrás una serie de superpoderes nuevos con los cuales divertirte.

Y ustedes, cuéntenme… ¿tuviste algún síntoma o superpoder durante tu embarazo? ¿Cuál fue tu peor síntoma? ¿Cuál fue tu síntoma más curioso? ¿Qué hiciste para manejarlo? ¿Algún consejo que puedas darle a otras mamás?

La mollera

Somos una de las primeras generaciones de padres en donde la información se encuentra al alcance de nuestras manos. No siendo así para nuestras madres y abuelas. Esto hacía que muchos temas de maternidad fueran prácticamente folclore transmitido mediante el boca a boca de generación en generación. Mucho de este conocimiento y experiencia transmitido por las matriarcas de nuestras familias están extrañamente acertadas. Nada le gana a la experiencia y al sentido común.

Bueno sí, algo le gana a la experiencia: la información verificada.

A mi generación le gusta poner en duda las cosas pasadas. No por maldad ni desprecio, sino porque hemos aprendido a cuestionarnos todo. Tenemos algo que antes no tenían y eso es el Internet. Esa gran ventana al mundo.

Cuando Isabella tenía dos meses y medio, mi esposo y yo decidimos cortarle el pelito (se lo hubiésemos ido a cortar a una peluquería de niños si no fuera por la cuarentena). Tenía tantos claros y huecos en el cabello que no pudimos más y la rapamos. Con su cabeza peladita me percaté de algo, había una parte de su cabecita que palpitaba. Sí, literalmente palpitaba. Me dio muchísima grima y curiosidad saber qué era aquello.

«Es la mollera«, me dijo mi madre. «Cuando se ahogue le soplas por allí«. Yo como que «ah ok –wtf”.

Un día subí un video de mi perro #BilboTheDog lamiéndole la cabeza a mi bebé y me escribieron varias mamás preocupadas no le fuera a lamer la mollera porque se pasaban las bacterias (demasiado cuchis todas esas mamás). Esa fue la gota que derramó el vaso. Fui a mi gran amigo Google a averiguar qué de cierto había en todo aquello (principalmente porque me estaba dando paranoia que de verdad le fueran a entrar bacterias por allí).

Resulta que su verdadero nombre es fontanela y no mollera. Es la parte del cráneo que aún no se ha cerrado por completo y que tarda hasta los dos años en cerrarse, las hay en varias partes del cráneo. Y aunque es de un material fibroso y flexible, no es permeable ni débil y cumple varias funciones que me parecen importantes de resaltar:

  1. Permiten que tu bebé pueda salir del canal vaginal.
  2. Si está más aplanado de lo normal, puede indicar deshidratación.
  3. Cuando los bebés empiezan a gatear y caminar les ayuda a no acumular tensión en el cerebro cuando se golpeen (porque se van a dar más de un golpe).

Todo está mejor explicado en el link que pondré más abajo. Solo quería resaltar que si bien el instinto de nuestras madres era el correcto en tener especial cuidado con esa zona tan sensible, es bastante curioso e interesante conocer para qué sirve y por qué está allí. A mi particularmente me calmó bastante esa paranoia y quedé tranquila.

¿Y a ustedes? ¿Qué información les han dado sus familiares provenientes del boca a boca de generación en generación? ¿Les ha sido útil? A mí en otras ocasiones me ha parecido invaluable este conocimiento, pero ya será para otra historia.

¡Las leo!

Vanessa Piña.

https://medlineplus.gov/spanish/ency/article/003309.htm

2 comentarios sobre “Superpoderes

  1. Vanessa Piña que susto verle palpitar la fontanela! Eso no lo he visto aún! Uff si yo esperando el verano por sus duraznos y me dio asco que los percibía a donde llegaba y pedía los guardarán en el refri… Mi superpoder en medio de este mundo agitado poder pasar horas solo tocandome la panza y soñando con él. Con un eructo saber que tenía hambre por que mi relación con mi estómago fue de total disociación nunca entendía como calmarlo jaja. Al parir me sentí más poderosa como que la empatía o el tercer ojo se me abrió y podía percibir a las personas y escucharlas mejor duró unos días si o sería también l alícuota hormonal del mundo tecnicolor postparto

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    1. Hola Kelly!
      Muchas gracias por tu comentario.
      Siii fue un susto! Me dio mucha impresión, ahí me pasé de #MamaPrimeriza.
      Los olores y el estómago es todo un tema hahaha mejor decir que es un súper poder y no la kriptonita!
      Me encanta toda la historia de tu posparto, lo viviste intensamente!
      Un abrazo a ti y a tu peque!

      Le gusta a 1 persona

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