Aquiles Nazoa

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Credo de Aquiles Nazoa

Creo en Pablo Picasso todopoderoso, creador del cielo y de la tierra.

Creo en Charlie, hijo de las violetas y los ratones, que fue crucificado, muerto y sepultado por el tiempo, pero que cada día resucita en el corazón de los hombres.

Creo en el amor y en el arte, como vías hacia el disfrute de la vida perdurable.

Creo en los grillos que pueblan la noche de mágicos cristales.

Creo en el amolador que vive de fabricar estrellas con su rueda maravillosa.

Creo en la cualidad aérea del hombre configurado en el recuerdo de Isadora Duncan, abatiéndose como una purísima paloma herida, bajo el cielo del mediterráneo.

Creo en la fábula de Orfeo.

Creo en las monedas de chocolate que atesoro bajo la almohada de mi niñez.

Creo en el sortilegio de la música, yo que en las horas de mi angustia vi al conjuro de la Pavana de Fauré, salir liberada y radiante a la dulce Eurídice del infierno de mi alma.

Creo en Rainer Marie Rilke, héroe de la lucha del hombre por la belleza, que sacrificó su vida al acto de cortar una rosa por una mujer.

Creo en las rosas que brotaron del cadáver adolescente de Ofelia.

Creo en el llanto silencioso de Aquiles frente al mar.

Creo en un barco esbelto y distantísimo que salió hace un siglo al encuentro de la aurora; su capitán Lord Byron, al cinto la espada delos arcángeles y junto a sus sienes el resplandor de las estrellas.

Creo en el perro de Ulises y en el gato risueño de Alicia en el País delas Maravillas, en el loro de Robinson Crusoe, en los ratoncitos que tiran del carro de la Cenicienta; en Reralfiro el caballo de Rolando y en las abejas que labraron su colmena en el corazón de Martín Tinajero.

 Creo en la amistad como el invento más bello del hombre.

Creo en los poderes creadores del pueblo.

Y creo en mí mismo, puesto que sé que alguien me ama

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Aquiles Nazoa se presenta solo, a través de sus letras, del saber popular que de ellas destila y del humor agridulce que en la boca nos deja cada verso. Nacido un 17 de mayo de 1920, en el barrio el Guarataro, emblemática zona popular caraqueña, desde niño se vio precisado a trabajar y salir adelante para ayudar en su casa, cubriendo oficios de toda índole, de allí sin duda lo versátil de su obra, lo cercana a la cotidianidad de la gente llana y trabajadora y la crítica social que toda ella contiene.

Amor cuando yo muera…

Amor, cuando yo muera no te vistas de viuda,
ni llores sacudiéndote como quien estornuda,
ni sufras «pataletas»
que al vecindario alarmen,
ni para prevenirlas compres gotas del Carmen.

No te sientes al lado de mi cajón mortuorio
usando a tus cuñadas
como reclinatorio;
y cuando alguien, amada, se acerque a darte el pésame,
no te le abras de brazos en actitud de ¡bésame!

Hazte, amada, la sorda cuando algún güelefrito dictamine,
observándome, que he quedado igualito.
Y hazte la que no oye ni comprende ni mira
cuando alguno comente que parece mentira.

Amor, cuando yo muera no te vistas de viuda:
Yo quiero ser un muerto
como los de Neruda;
y por lo tanto, amada, no te enlutes ni llores:
¡Eso es para los muertos estilo Julio Flores!

No se te ocurra, amada, formar la gran «llorona»
cada vez que te anuncien que llegó una corona;
pero tampoco vayas a salir de
indiscreta a curiosear el nombre que tiene la tarjeta.

No grites, amada, que te lleve conmigo
y que sin mí te quedas
como en «Tomo y obligo»,
ni vayas a ponerte, con la voz desgarrada,
a divulgar detalles de mi vida privada.

Amor, cuando yo muera no hagas lo que hacen todas;
no copies sus estilos, no repitas sus modas:
Que aunque en nieblas de olvido quede mi nombre extinto,
¡sepa al menos el mundo que fui un muerto distinto!

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“Mi infancia fue pobre pero nunca fue triste”, decía Aquiles. “He estudiado muchas cosas, entre ellas un atropellado bachillerato, sin llegar a graduarme en ninguna”. Nazoa dibujó como pocos el carácter popular del caraqueño, del venezolano, que conoció de primera mano y que lo hicieron un hombre sensible y parte de la izquierda ilustrada latinoamericana de su época. “He ejercido diversos oficios, algunos muy desagradables, otros muy pintorescos y curiosos, pero ninguno muy productivo, para ganarme la vida. A los doce años fui aprendiz en una carpintería; a los trece, telefonista y botones del Hotel Majestic; y luego domiciliero en una bodega de la esquina de San Juan, cuando esta esquina, que ya no existe, era el foco de la prostitución más importante de la ciudad”.

Los nuevos Julieta y Romeo
O el drama más corto del mundo.

Acto único:
Noche de luna en Verona.
Entra Romeo el poeta
Y a charlar con su Julieta
Se sienta en una poltrona.

Romeo:
Con ese fulgor rojizo
Que la cubre como un velo,
La luna luce en el cielo
Como si fuera un chorizo.

Julieta:
¡Qué chorizo del carrizo!
¡Mira tú que eres bellaco!
En vez de hablar de chorizos
¿Por qué no te quitas el saco?

Romeo:
¿Por qué no me quito el saco?
Por qué va a ser, vieja idiota,
¡Porque aquí, junto al sobaco
Tengo la camisa rota! 

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Escritor, periodista, poeta, cronista y humorista. Autodidacta. Su biografía, donde quiera que se le busque coincide en los siguientes hechos: hacia 1935 entra a trabajar en el diario caraqueño El Universal donde trabaja como empaquetador, archivo, etc. Luego es enviado como corresponsal a Puerto Cabello, donde colabora en el diario El Verbo Democrático. En 1940 un artículo en el que critica la indolencia de las autoridades locales en la erradicación de la malaria, le acarrea una demanda del Concejo Municipal de Puerto Cabello y posterior encarcelamiento. Al ser liberado regresa a Caracas y comienza a trabajar en la emisora Radio Tropical, mantiene en El Universal una columna titulada Por la misma calle. En el diario Últimas Noticias, publica sus poemas humorísticos,  en la sección A punta de lanza, firmada con el seudónimo “Lancero”. Con el seudónimo de “Jacinto Ven a Veinte” publica en el semanario satírico El Morrocoy Azul donde desarrolla sus dotes como humorista, publicando sus poemas Teatro para leer. A partir de agosto de 1943, empieza a colaborar en el diario El Nacional. En 1945 publica su libro El transeúnte sonreído. Colabora en las revistas Élite y Fantoches, esta última la dirige por cierto tiempo. En 1948 obtiene el Premio Nacional de Periodismo en la Especialidad de Escritores Humorísticos y Costumbristas. Publica más tarde sus libros El Ruiseñor de Catuche y Marcos Manaure.

Pequeño Canto al Burro:

¡Oh burro, noble hermano!,
permíteme ahora que me aburro
buscando un tema en vano,
a modo de susurro
te dedique un pequeño Canto al Burro.

Feliz tú que, callado,
Miras cómo la vida se desliza,
Y si el arriero airado
Unos palos te atiza,
Soportas en silencio tu paliza.

Para más de un idiota
Tu nombre constituye un serio agravio
Y casi nadie nota
Que pese a tal resabio,
Más vale burro bueno que mal sabio.

Tú no haces el ridículo:
Si por buscarte pleito a alguien le da,
Tú en lugar de un artículo
Que nadie leerá
Le sueltas dos patadas y ya está.

Ahí vuelves del trabajo,
Cansado, soñoliento, medio cojo,
Y ahora, cabizbajo,
Vas sin ningún enojo
A buscar tu poquito de malojo.

Yo desde aquí te miro,
Mientras en pos de un tema a ti recurro,
Y desde mi retiro
Me digo en susurro:
¡Quién fuera como tú, querido burro!

Mi próximo poema
Para ti, será mucho más bonito:
Por hoy, por darme el tema
Para el presente escrito,
¡mil gracias, queridísimo burrito!

aquilesnazoa-1En 1953, el Morrocoy Azul pasa al control del gobierno, Aquiles Nazoa y otras periodistas colaboran entonces con la revista humorística El Tocador de las señoras. Entre 1955 y 1958 Nazoa decide marchar al exilio. De regreso a Caracas, colabora en varios proyectos que a la larga fueron clausuradas por las autoridades gubernamentales,  a fines de 1960. Ese mismo año, aparece en Caracas su libro de poemas Caballo de manteca. Sus obras dentro del género poético se hacen más abundantes y son recogidas en la compilación Humor y Amor de Aquiles Nazoa (1970). Además de sus obras relacionadas con la poesía, Nazoa produjo trabajos en prosa que incluyen los ensayos Cuba, de Martí a Fidel Castro y Caracas, física y espiritual; trabajos de crítica de arte como Mirar un cuadro y Humorismo gráfico en Venezuela. Otras obras de Nazoa son Los humoristas de Caracas,  La vida privada de las muñecas de trapo, Raúl Santana con un pueblo en el bolsillo y Leoncio Martínez. Tuvo también Aquiles un programa de televisión Las cosas más sencillas.

Letra para la primera lección de piano

                                                                   “lamparitas de azúcar,
                                                                chinelitas de arroz”

                                                                               Delpin
A la una la luna,

a las dos el reloj,
que se casan la aguja
y el granito de arroz

A la una mi niña
se me puso a llorar
porque el pobre meñique
se cayó del dedal.

A la una la novia
con el novio, a las tres,
en la cola, la cola
del pianito marqués

Y se van, a la una 
en su coche, a las tres 
-caballitos de lluvia
cochecito de nuez-

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En el año 1976 (Abril 25), con tan solo 55 años, un accidente de tránsito nos roba el genio de Aquiles. nadie como el le dio vida a la caraqueñidad, a la risa y el jolgorio de nuestro humor bueno. Aquiles rescato para todos ese poeta que todos llevamos dentro, inspirados en la vida de una ciudad que nos brinda siempre muchas posibilidades patearla y recrearla, desde la sencillez de el día a día.

En su memoria se creó en 1980, por iniciativa de Pedro León Zapata, la Cátedra Libre de Humorismo Aquiles Nazoa.

 

Balada de Hans y Jenny

 Verdaderamente, nunca fue tan claro el amor como cuando Hans Christian Andersen amó a Jenny Lind, el Ruiseñor de Suecia.

Hans y Jenny eran soñadores y hermosos, y su amor compartían como dos colegiales comparten sus almendras.

Amar a Jenny era como ir comiéndose una manzana bajo la lluvia. Era estar en el campo y descubrir que hoy amanecieron maduras las cerezas.

Hans solía contarle fantásticas historias del tiempo en que los témpanos eran los grandes osos del mar. Y cuando venía la primavera, él le cubría con silvestres tusilagos las trenzas.

La mirada de Jenny poblaba de dominicales colores el paisaje. Bien pudo Jenny Lind haber nacido en una caja de acuarelas.

Hans tenía una caja de música en el corazón, y una pipa de espuma que Jenny le diera.

A veces los dos salían de viaje por rumbos distintos. Pero seguían amándose en el encuentro de las cosas menudas de la tierra.

Por ejemplo, Hans reconocía y amaba a Jenny en la transparencia de las fuentes y en la mirada de los niños y en las hojas secas.

Jenny reconocía y amaba a Hans en las barbas de los mendigos y en el perfume del pan tierno y en las más humildes monedas.

Porque el amor de Hans y Jenny era íntimo y dulce como el primer día de invierno en la escuela.
Jenny cantaba las antiguas baladas nórdicas con infinita tristeza.

Una vez la escucharon unos estudiantes americanos, y por la noche todos lloraron de ternura sobre un mapa de Suecia.Y es que cuando Jenny cantaba, era el amor de Hans lo que cantaba en ella.

Una vez hizo Hans un largo viaje y a los cinco años estuvo de vuelta.

Y fue a ver a Jenny y la encontró sentada, juntas las manos, en la actitud tranquila de una muchacha ciega.

Jenny estaba casada y tenía dos niños sencillamente hermosos como ella.

Pero Hans siguió amándola hasta la muerte, en su pipa de espuma y en la llegada del otoño y en el color de las frambuesas.

Y siguió Jenny amando a Hans en los ojos de los mendigos y en las más humildes monedas.

Porque verdaderamente, nunca fue tan hermoso el amor como cuando Hans Christian Andersen amó a Jenny Lind, el Ruiseñor de Suecia.

9797705_origAquiles Nazoa supo entender la idiosincrasia del venezolano y supo transmitirla deliciosamente  en sus crónicas y escritos.  Narro con humor el reflejo de lo que son  nuestras costumbres, nuestra historia, con una rima y una genialidad que de entrada se podía apreciar. El talante y el talento de Nazoa esta en cada una de sus obras y supo darle al venezolano “de a pie” un espejo amable, alegre y honesto. Hoy mas que nunca es imperativo volver y revisar la obra de Nazoa, hacerla del conocimiento de las nuevas generaciones, para que ellas también puedan encontrarse en esa imagen de humor y sencillez, cargada de verdad y fe en lo que somos. Por ello para conocer a nuestro Tio Aquiles, nada mejor que su obra, que le trasciende y rememora como el venezolano maravilloso que fue.

La historia de un caballo que era bien bonito, en voz del propio Aquiles Nazoa

 

Adriana G.

http://aquilesnazoa.weebly.com/

http://aquilesnazoa.webcindario.com/humoryamor.html

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2 comentarios en “Aquiles Nazoa

  1. in7s dijo:

    Felicidades!!! Me ha encantado esta historia de Aquiles Nazoa, cuanta emoción, alegría, recuerdos,nostalgia😢, nuestra historia de amor con la Venezuela eterna, se refleja en este relato hermoso, Patria del alma💖 no podrán arrebatárnosla jamas. Gracias.
    Mis mejores deseos🌟
    Inés.
    ________________________________
    De: multisápidas
    Enviado: sábado, 15 de julio de 2017 7:07
    Para: inesmacana@hotmail.com
    Asunto: [New post] Aquiles Nazoa
    lasmultisápidas posted: ” Credo de Aquiles Nazoa Creo en Pablo Picasso todopoderoso, creador del cielo y de la tierra. Creo en Charlie, hijo de las violetas y los ratones, que fue crucificado, muerto y sepultado por el tiempo, pero que cada día resucita en el corazón de los hom”

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