Constelaciones Familiares ¿Con o sin sombrero de bruja? Parte II

 

2016-02-26 14.35.35

Creo con certeza, que no hay nada que denote mayor ignorancia que negar aquello que desconocemos, pretendiendo aplicar un carbono 14 de farmacia a cualquier supuesto novedoso.  Pero de igual forma y con la misma convicción, pienso que es altamente peligroso e irresponsable, hacerle reverencia ciega a lo hipotético, mucho más cuando huele a superchería.

Por lo conversado con cercanos y ajenos, he concluido que el nombre “Constelaciones Familiares” causa suspicacia; inclusive a mí me la causó la primera, la segunda, la tercera y la décimo cuarta vez que lo escuché.  Para mis oídos, el término tenía una carga esotérica tan grande, que me peleé con ella desde el principio, pero su aparición fue tan recurrente que decidí claudicar, aceptar su insistencia, zambullirme en sus entrañas y sorprenderme desde adentro con su poder, pero su fuerza transformadora en mi camino, no le resta peso al impacto inicial.

Cuando digo que soy consteladora familiar, la mayoría de los profanos me imaginan con una luz tenue, un tapete azul bordado de estrellas y una bola de cristal utilizada para escudriñarles el pasado; si además aparezco en fiestas Multisápidas, ataviada con un sombrero de bruja, entiendo que den dos pasos atrás, antes de darle apertura a la idea, es por eso que con frecuencia utilizo el argumento del “error en la traducción”, para paliar la desconfianza y hacer lobby a tan sanadora opción:

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Según mis amigos de la RAE, la palabra Constelación, además de su acepción astrológica, se refiere a un “conjunto o reunión armoniosa”, sentido que imagino inspiró a los primeros traductores, que se decantaron  por la archiconocida designación de un grupo de estrellas.

Familienaufstellung, es la expresión original que describe el tema aquí tratado y significa “Colocación de la familia”, no “Constelación Familiar”, pero en algún lugar entre el alemán, el inglés y el español, alguien consideró que constelar tendría más fuerza que colocar y se aventuró con el término, algo que en mi opinión, en ocasiones es tergiversado por nuestra mágica y mística cultura latina.

Es probable que muchos de mis colegas no estén de acuerdo con mi apreciación, pero sigo pensando que el nombre de este potente método terapéutico, marca una diferencia sustancial en la primera huella que imprime en el receptor; así mismo, estoy segura que ni sorprendo ni ofendo a quienes en el área me conocen, cuando digo que me sobran los inciensos, los péndulos y el histrionismo relacionado con el movimiento…  pero también acepto que es cuestión de estilos.

Una vez explicada mi posición, vamos a lo principal:

Cuando comencé a experimentar el impacto de las Constelaciones, no pude más que asombrarme por su obviedad y fantasear con lo potente y sanador que sería permear en muchos esta forma de mirar el clan, una herramienta desarrollada por el Filósofo, Teólogo y Pedagogo alemán, Bert Hellinger.

imagesEn una sociedad tan quebrada por las divisiones y los conflictos, se hace imperativo multiplicar una información que nos lleve a entender  lo que implica, el NO mirar con honestidad nuestras cargas y el continuar aceptando la exclusión como un mal necesario en cualquiera de nuestros sistemas.  Esta nueva interpretación podría redundar especialmente en el bienestar de nuestra descendencia (esa por la que juramos haríamos cualquier sacrificio), a quienes no deberíamos dejarle como herencia, el lastre de lo no resuelto en su árbol genealógico.

Puedo estar o no de acuerdo en las formas en las que se lleva a cabo la práctica, pero esa es harina de otro costal, lo que si me queda meridianamente claro es que la esencia de las Constelaciones son en la mayoría de los casos, una fórmula casi exacta para la comprensión, el orden y la resolución de muchos conflictos familiares.

No me daría este post para explicar lo vivido, sanado y transformado en carnes propias, gracias al estudio de las Constelaciones, pero puedo acercar a mí apreciado lector con la explicación de sus leyes básicas, acertadamente llamadas Los Órdenes del Amor: LA PERTENENCIA, EL EQUILIBRIO Y LA JERARQUÍA.

LA LEY DE LA PERTENENCIA

images-1Esta primera ley, quizás la más valiosa por estar basada en la necesidad de inclusión, dice que todos tenemos pleno derecho a pertenecer a la familia; nadie puede ni debe ser excluido, ya que esto crea un desequilibrio en el sistema, que más tarde recurrirá a mecanismos de compensación, a menudo traumáticos.  Y aquí es donde yo, en mi manido hábito de la auto indagación, me pregunto ¿cuántos de nosotros no nos hemos creído  con potestad para juzgar quiénes son los ángeles y quiénes los demonios de la casa y descartamos basándonos en nuestro dictamen celestial?

Pertenecer es un derecho divino desde el momento en que somos concebidos o desde el instante en que, por evento de unión, nos hacemos parte…  y si, el tipo que te rompió el corazón hace muchos años, pero con quien formaste hogar y tuviste hijos, sigue siendo parte de tu sistema y así debe ser reconocido y honrado.

LA LEY DEL EQUILIBRIO

descargaEl equilibrio es la necesidad entre dar y tomar. Este balance es la herramienta primordial en el intercambio familiar, aunque no aplica en la relación con nuestros padres. Ellos nos dieron la vida, así que no hay forma de pagarles o “igualarles” con nada que no sea el agradecimiento eterno y el uso adecuado de la existencia con la que nos obsequiaron.

Este orden también nos dice que no sólo importa si damos de más o de menos, también hay que poner el ojo en cuánto estamos dispuestos a recibir.  Me explico: ¿saben esas veces en que queremos entregarle a la pareja hasta el chip de nuestra memoria y la llave de nuestras opciones y tenemos la sensación de no ser correspondidos de la misma forma? Pues eso es desequilibrio y el responsable no es el otro, sino quien está tomando la decisión de dar mucho más de lo que recibe.

LA LEY DE LA JERARQUÍA

Según esta tercera y última ley, la antigüedad o el orden de llegada a la familia, deben ser respetados para el alcance de la armonía del sistema.

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Comprender que los que llegaron antes estarán siempre por encima de los que llegaron después, es un concepto fascinante, aunque también molesto, dependiendo del punto de vista desde el que sea enfocado.  ¿Quién llegó primero, la pareja o los hijos? ¿Entendemos desde esta visión, cómo es que tantas parejas se debilitan porque alguno de los dos le quitó la atención al otro, para dársela en exclusividad  a los descendientes?  Ese es sólo uno de los casos en los que el irrespeto a la jerarquía, hace mella en nuestras familias y si observamos a nuestro alrededor, podremos comprobarlo con alarmante normalidad y frecuencia.

Los Órdenes del Amor se manifiestan dependiendo de cada historia, lo que se mantiene inalterable son las dificultades que se presentarán producto de su transgresión.

Al final de cuentas, no importa si se es místico, creyente, ateo, ultra religioso o escéptico recalcitrante, la exclusión de algún componente en cualquier sistema, causa desequilibrio de manera inexorable.

tag-familiaNOTA FINAL: Antes de enviar este artículo para su publicación en el Blog de mis queridas Multisápidas, releo lo escrito e inevitablemente me pregunto si no estoy siendo infiel a quienes me enseñaron esta maravillosa forma de entender la vida, por la contundencia de mi posición al comienzo de estas letras, pero después de unas cuantas respiraciones en silencio concluyo que una de las grandes enseñanzas que me dejó mi maestra y tocaya Patricia Gómez, a quien honro y agradezco, fue la importancia de ser por encima de todo, fiel a mí misma, pues justamente para eso fue que emprendí este camino!

Recibir esta información y hacer las prácticas correspondientes con mis propias historias, fue suficiente para adoptar estas “leyes” como forma de acción y relación, pero con total respeto, también fijo posición con respecto al estilo, y en lo que a mí se refiere, prefiero continuar el trabajo sin el olor a incienso y sin el sombrero de bruja.

Como dice la gran Brigitte Champetier “esto no es teatro, esto es energía”.

Patricia H. González P.

@patriciahgp

@trimileniuconsultores

Constelaciones familiares. ¿Con o sin sombrero de bruja ?

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