Franco Deterioro

Posted on Actualizado enn

¿Está el venezolano consciente de su involución?

images (13)Pareciera evidente para cualquier persona que tenga algo de sentido común, observar el marcado deterioro en el que se encuentra un país como Venezuela. El gran desafío para el venezolano es distinguir entre lo normal, lo adecuado, lo inusual, lo extraordinario, lo sobresaliente, lo mediocre, lo complejo o complicado, con lo eficiente y eficaz. Al no existir en el colectivo un modelo de referencia a seguir, se actúa bajo lo conocido, lo limitado a nuestros ojos, a nuestro alcance. Bastaría con solo salir fronteras afuera y solamente observar, con criterio objetivo y comparativo, como son u ocurren las cosas en otras latitudes. Desde las cosa más simples y comunes que involucran la cotidianidad de individuos, hasta situaciones estructuralmente más complejas, como lo son los esquemas colectivos de convivencia, acuerdos, evolución y desarrollo. Sin duda alguna, las cosas que ocurren y suceden, en Venezuela no responden a un proceso de evolución y desarrollo acorde con la época en la que vivimos ni al conocimiento universal vigente en la actualidad. El modelo de referencia pareciera estar dictado por una vaga, caprichosa, cómoda y a la vez soberbia manera de ver, creer y hacer las cosas. La ausencia de capacidad reflexiva, de consciencia y sentido evolutivo, están fortaleciendo cada vez más actitudes y comportamientos de falsa grandeza, que más que representar una referencia o fortaleza, muestra grandes ineficiencias. Estas conductas están sustentadas y reforzadas por una evidente ignorancia, desconocimiento y una gran falta de humildad colectiva. El país bendito por su grandeza en recursos naturales y humanos dicta en cada venezolano una especia de norma que impide potenciar los recursos para transformarlos en bienestar integral y colectivo, recreando un comportamiento de características complejas. En nuestra consciencia está presente la idea que -lo que no me corresponde haber ganado, pero es de mi país, me corresponde tenerlo y explotarlo-, pero… -no soy para nada responsable de conservarlo, cuidarlo, trabajarlo y potenciarlo. Eso le corresponde a otro que no soy yo-.

De manera irresponsable le cedemos nuestro futuro a terceros, sea el de guiarnos o bien el de castigar y culpar a un tercero por los errores que cometemos o hemos cometido. En la gran mayoría de los casos y de manera asombrosa, no es culpa de ninguno de nosotros los venezolanos. Nuevamente, siempre es culpa de un tercero. En el ínterin, un país a la deriva que cree estar en la cúspide de la evolución y el desarrollo, y a la hora de la verdad arroja resultados mediocres en todas las áreas de su desempeño. De manera curiosa, al consultar a un universo representativo de venezolanos sobre la situación de alineación del país, muchos responden sin vacilar, que Venezuela se encuentra en un estado de anarquía, desintegrado y completamente desalineado en sus principios, políticas y estructura. Ante esta interesante respuesta del colectivo, me he preguntado ¿desintegrado y desalineado? Desde una perspectiva sistémica, no existe “un sistema desalineado”. Visto bajo esta perspectiva, debiéramos entonces concluir, que Venezuela se encuentra “Perfectamente Alineada” y ciertamente, lo está. Lo está para los resultados que estamos obteniendo. El país se encuentra perfectamente alineado para el desorden, el caos y la anarquía. Para la violencia y el deterioro social. Para la escasez de productos, bienes y servicios de calidad. Para un sistema de beneficios colectivos poco justo, equitativo y equilibrado. Nuestra economía está perfectamente alineada para tener altos niveles de control, escasez e inflación. Nuestras carreteras y vías de comunicación se encuentran alineadas para que ocurran accidentes de manera recurrente. Las instituciones están alineadas para fomentar la ineficiencia, la falta de entendimiento y la corrupción. Esperar resultados diferentes seria completamente irreal, absurdo y fantasioso. Podría seguir ilustrando diversos aspectos de nuestra realidad, pero dejo que sea cada uno de ustedes los que evalúen los aspectos de alineación que consideren apropiados.

Los venezolanos ya nos hemos acostumbrado a convivir con este sistema, que además es promovido con orgullo y se hace cada vez más nuestro. Tanto así, que hacemos mención con gran sentido patriótico, de estos rasgos, características y atributos, únicos de un sistema que no tiene competencia en el mundo y al cual se le hace alarde como si fuese la referencia a seguir. Si como venezolanos quisiéramos ser totalmente congruente con nuestras acciones, resultados y desempeño, bastaría con establecer, formular y decretar un enunciado de propósito, misión y visión que explícitamente describa al país y a sus habitantes para lo que está siendo y obteniendo. Algo así como “una sociedad concebida para el desorden, involución y la violencia, en la que sus habitantes ocupan un espacio territorial donde la cooperación, integración y convivencia no es la prioridad y donde el conformismo, la comodidad y la desidia son los elementos rectores que sostienen uno de los sistemas más corruptos, ineficientes y poco competitivos del planeta”. Con esto si seriamos congruentes con lo que estamos siendo. Doloroso, no? Ciertamente lo es. Muchos de los procesos de real cambio comienzan con un profundo entendimiento de dónde nos encontramos. A partir de una profunda y consciente evaluación situacional, debemos plantearnos en primera instancia un camino, nuevas estrategias y acciones a seguir, de manera de emprender la movilización de energía que se traduce en acciones concretas de cambio. No obstante, llegar a este punto pareciera inalcanzable en Venezuela. La visión unificadora que trae consigo estrategias coherentes de evolución y desarrollo parecieran no estar en la agenda nuestros dirigentes y menos aun en la mente de nosotros los venezolanos. El país ha desarrollado un modelo basado en una inmensa y compleja red de intereses personales que sorprendentemente pareciera imposible de erradicar. Los venezolanos no solo nos hemos acostumbrado a convivir en un sistema de controles, sino que hemos hecho de este sistema, una forma altamente lucrativa de generar riqueza.

caracas630x20

Podría pensarse que este modelo de riqueza es manejado por unos pocos que poseen el control bajo el abuso de autoridad o nuevo poder económico, pero lamentablemente no es así. Como población hemos olvidado la estructura de valores y nos hemos plegado a la generación de ingresos cómodos, rápidos y fáciles, donde el esfuerzo del trabajo es mínimo y el establecimiento de bases de eficiencia productiva es cada vez menos comprendidos y practicados por nosotros los ciudadanos. Esto lo vemos en las comunidades, organizaciones y empresas, escuelas y universidades, administración pública y peor aún, en los hogares venezolanos. Con un evidente y marcado deterioro no solo estructural, sino social y moral cabe preguntarse, queremos como venezolanos cambiar? Los venezolanos deseamos el cambio, sin embargo pareciéramos no estar comprometidos con el esfuerzo que representa no solo el cambio sino la evolución y el desarrollo. Si bien esta condición abre la polémica y la reformulación de nuevas interrogantes, cabe preguntarnos, nos conviene e interesa cambiar? Las condiciones históricas, sociales, del entorno y hasta psicológicas, aunadas a condiciones geográficas, físicas y estructurales en las que la disposición de recursos de base ha estado y seguirá estando presente, han hecho que tengamos como venezolanos una postura extremadamente cómoda y conformista ante la vida y nuestra evolución como sociedad. Si bien la inmediatez está impregnada de eventos que causan gran incomodidad, tensión y temor en las estructuras de nuestra sociedad, parecieramos, a pesar de lo agudo de su naturaleza, no despertar la necesaria capacidad reflexiva para el cambio y menos aun el suficiente interés para generar estrategias y acciones que refuercen ese cambio. La solución, en la mente de cada uno de nosotros, ante estos desafíos, está concebida de manera simplista, como si fuese algo de corto plazo cuyos resultados y respuestas deben manifestarse en la inmediatez.

Todo lo que sea un esfuerzo que requiera de un compromiso mayor y de largo plazo pareciera no interesarle al país. Lamentablemente el efecto de este comportamiento incrementa la brecha para el logro de un desarrollo sostenible, nuestra evolución y el aseguramiento de una plataforma que garantice la seguridad integral por muchos años. Ciertamente el país no se va a acabar. Lo que si es muy probable es que se pierdan las ventajas y condiciones para surgir como sociedad de avanzada y Venezuela pase a ser la referencia de lo que no debe seguirse en el mundo. No estamos ya muy lejos de ese estado. Profundos cambios son requeridos en las estructuras de la sociedad venezolana y de la Patria que llamamos Venezuela. Estos cambios debemos generarlos en el plano individual de uno de nosotros como venezolanos, para luego llevar el nivel de aspiración, inquietud y desarrollo al colectivo. En este sentido, es necesario activar un estado diferente de conciencia individual lo suficientemente establecido para motivar importantes y poderosos procesos de cambio, transformación personal y colectiva. El establecimiento de una estrategia de prioridades es fundamental en este proceso. Si las verdaderas prioridades de vida de cada venezolano no son o no han sido aun definidas, lamentablemente seguiremos donde estamos, dando vueltas en círculos por años y décadas; dando la misma importancia a lo superficial que a lo medular, estructural o más profundo; a lo ordinario que a lo extraordinario; a lo que nos empobrece y nos hace infelices, inconscientes y esclavos, que a lo que nos hace prósperos, felices, sabios y libres. Con esta falta de claridad y autoconsciencia es que estamos intentando avanzar una inmensa porción de venezolanos confundidos, terminando al final, desgastados, vacíos y frustrados. El día a día del venezolano está impregnado de miles de cosas sin importancia ni urgencia que nos distraen. Es importante entender que existen asuntos de verdadera importancia y urgencia, a los que realmente se le debe dedicar tiempo y energía.

venezolanos

Adicionalmente, al ser más humildes y honestos, así como también auto valorarnos con amor propio y auto respeto, descubrimos sin miedo, ni influencia alguna, las prioridades esenciales o estratégicas de la vida de cada individuo. Y, cuáles son esas prioridades esenciales o estratégicas de vida? Son muchas las teorías que hablan y han abordado las prioridades esenciales del ser humano. Cada ser humano es diferente, único y especial, no obstante todos obedecemos a las mismas leyes y principios de la naturaleza, encontrándose, para facilitar la confusión de las necesidades, cuatro áreas fundamentales en las que todo ser humano debe dar prioridad. Aunque como venezolanos tengamos un sueño, visión, misión y propósito claro y establecido de lo que queremos y deseamos conseguir en la vida, no importando el nivel social, cultural, edad, entre tantos asuntos y tareas importantes, debemos cultivar 4 áreas valiosas y fundamentales:

1.- PROSPERIDAD que comprende la prosperidad integral en lo personal y material

2.-FELICIDAD que comprende un equilibrio en nuestra vida emocional y familiar

3.- CULTURA o SABIDURÍA donde se encuentran los aspectos de desarrollo mental y profesional

4.- LIBERTAD en el que se equilibran los aspectos de vida social y espiritual.

El franco deterioro del país tiene un origen, una razón, una explicación. Si bien responde a la suma de diversos factores, es indudable que un factor fundamental en la ecuación de deterioro se le atribuye a nosotros mismos, los venezolanos. Y está, en nosotros mismos, la solución y salida a todos los problemas y desafíos que enfrente Venezuela. Como seres humanos extraordinarios que somos los venezolano de manera responsable, debemos asumir la situación, establecer las estrategias que consideremos más adecuadas y emprender un proceso de evolución y desarrollo consonó con la aspiración y calidad de vida que requiere un país de tantos recursos como lo es Venezuela.

César F. Naranjo

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s