Recetario de Tías Febrero

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Cuando el amor llega así de esta manera

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El amor, ese concepto universal relativo a la afinidad entre seres; ese sentimiento relacionado y resultante de una serie de emociones, actitudes y experiencias. El amor como virtud que representa todo el afecto, bondad y compasión del ser humano. (Wikipedia dixit).  El amor como primitivo instinto de supervivencia de la especie, que nos hace mantenernos unidos, propiciando la continuidad de la raza mediante la reproducción.
El amor abarca sentimientos que van desde el deseo pasional, al amor romántico, el amor platónico (entendido desde su visión mas comúnmente aceptado de amor idílico, o no correspondido, o imposible), la  lealtad, la confianza, la complicidad, pero también patologías como los celos o la obsesión.
El amor definido en las estrofas de una popular canción, de nuestro Simón Díaz (Caballo Viejo):
…Cuando el amor llega así de esta manera
uno no se da ni cuenta
el carutal reverdece y guamachito florece
y la soga se revienta…
…Cuando el amor llega así de esta manera
uno no tiene la culpa
quererse no tiene horario
ni fecha en el calendario
cuando las ganas se juntan…

Como sea que Ud. asume y vive el amor, cuando el amor llega así de esta manera trastoca nuestras vidas. Sobre ello se ha escrito, cantado, pintado y danzado. Sobre la felicidad y dicha de vivir el amor.  Y amores entre personalidades del arte, la política, el deporte, etc., nos han dejado logros y obras maravillosas, avivadas por esa pasión y pulsión amorosa… pero también historias de odio y decepción que igual han inspirados partituras, boleros, lienzos y hasta guerras, diría Helena la de Troya.
He aquí algunos amores particulares, una pequeña muestra de amores desbarrancados, obsesivos, leales y tormentosos; felices y singulares. Tías y tíos que amaron con la misma pasión con que manifestaron sus dones, pero también sus rabias y frustraciones.

 

images (10)CAMILLE  CLAUDEL Y AUGUST RODIN: Amor, locura y arte. Son las tres palabras que, sin duda, marcaron la tormentosa relación entre Camille y Rodin. A sus 20 años Camille logró el apoyo de su familia, para comenzar a trabajar en el taller del que más tarde sería, además de su mentor, su amante. Fueron años en los que ella pudo desarrollar sus dotes, pese a vivir en un momento en el que el hecho de ser una mujer minaba sus expectativas. De inmediato el mentor captó el talento de la joven. Camille se convirtió en musa, alumna y amor. Se dio  entre ambos un clima de colaboración y enfrentamiento que enriqueció  la labor mutua. Pero a pesar de la pasión, la relación entre Rodin y Camille sería  complicada, conflictiva y con continuas interrupciones y crisis. Él, hombre casado, nunca se planteó dejar a su esposa, al igual que tampoco quiso hacerlo con la otra amante «estable» que ya tenía. Pero además el nombre y el prestigio que ya Rodin poseía le impedían a Camille, real y figurativamente avanzar en su carrera. Mujer de temperamento volátil y con una determinación inquebrantable a vivir según sus aspiraciones y gustos, fue etiquetada como díscola en una época en que la mujer no tenía derecho a elegir la clase de vida que quería llevar.  Sus obras alcanzaron cierto éxito y apareció  con frecuencia en las revistas de arte, pero irremediablemente  asociada a Rodin, e incluso hay quienes la tildaron  de emular al maestro, cuando en realidad se complementaron en sus talentos. Esto creó en ella desequilibrios. Una vez terminada la relación con Rodin y a partir de su última gran exposición, Camille se encerrará en su taller,  alejándose del mundo, sufrirá sucesivas crisis nerviosas que se agudizarán cada vez más y comenzará a destruir sus obras, viviendo recluída en su casa-taller en la miseria. No tendrá apoyo familiar, ya que su madre y hermanos son hostiles a su forma de vida. La relación con Rodin está completamente rota. Ella le acusará de perseguirla, arruinarla y robarle sus obras. Finalmente es internada en el sanatorio de Montdevergues, manicomio del cual, a pesar de su recuperación, de sus lúcidos y desgarrados ruegos a su hermano y madre y de la recomendación de los médicos, nunca saldrá. Encerrada pasará los últimos treinta años de su vida, negándose a su propio arte, disminuida emocionalmente. La familia prohíbe  que reciba  visitas y nunca fueron a verla,  salvo su hermano Paul en 7 oportunidades. Camille Claudel murió en 1943,  cargaba a sus espaldas 79 años de una vida tan dramática como fascinante. Y aún tendría que transcurrir mucho tiempo para que se reconociera su talento como escultora. Sobre todo, para que su personalidad artística volara por encima de su relación con Auguste Rodin. Sus obras son de una extraordinaria belleza y en muchas se plasma la desgarradora relación que mantuvo con el.

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MARTHA GELHORN Y ERNEST HEMINGWAY: La única persona que le hizo sombra a Ernest Hemingway no fue un hombre sino una mujer,  Martha Gellhorn. Se conocieron en 1936, se casaron en 1940 y se divorciaron en 1945. Martha Gellhorn es considerada una de las corresponsales de guerra más importantes. Todos los conflictos bélicos del siglo XX hasta los años ochenta tuvieron en Martha una testigo de excepción, desde las dos guerras mundiales hasta el conflicto de Vietnam, pasando por la Gran Depresión o la Guerra Civil española. Su intensa experiencia como periodista se plasmó en múltiples artículos de prensa, ensayos y novelas que al día de hoy son un testimonio histórico. Ernest Hemingway, no necesita mayor presentación, periodista y uno de los principales novelistas y cuentistas de la literatura norteamericana.  Ganó el Premio Pulitzer en 1953, por  El viejo y el mar,  y al año siguiente el Premio Nobel de Literatura por su obra completa.
Marthy,  como cariñosamente  llamaba Ernest a  Martha, conoció a Hemingway en el transcurso de un viaje familiar a Cayo Hueso durante la navidad de 1936. Hemingway estaba casado, pero aun así acordaron viajar juntos a España con el fin de cubrir la Guerra Civil Española, a partir de allí vivieron en pareja intermitentemente durante cuatro años antes de casarse en diciembre de 1940.
La relación que Martha Gellhorn mantuvo con Ernest Hemingway oscureció en parte su genial carrera como corresponsal de guerra. Tuvieron una relación tormentosa y de retroalimentación. Eran dos personas extremadamente fuertes, inteligentes, muy sexys, llenos de vigor, energía y competitividad.  Martha aprendió mucho a través de su relación con Hemingway, particularmente en su estancia en España,  él la impulsó a escribir, a hallar una voz propia, y Martha empezó a trascender a Hemingway, convirtiéndose en la mejor corresponsal de guerra, hasta más brillante que el mismo Ernest. Martha tenía una forma muy particular de trabajo, equiparable a las fotos de Robert Capa, de quien era muy amiga; de hecho, una vez le dijo que quería escribir como él fotografiaba. Es por eso que su estilo es único, muy diferente al de Hemingway. Sentían pasión, admiración y amor el uno por el otro, pero eran dos personalidades dominantes. Viajeros incansables, sinceros hasta la herida, los puntos de vista de Martha Gelhorn y Ernest Hemingway no siempre resultaron cómodos para sus compatriotas, pero supieron mantener intacta su independencia, que más de una vez se vistió de soledad.
“No quiero ser el pie de página de sus biografías, una referencia de pasada en las cartas y en los libros de otros”, escribe Gellhorn. “Quiero zafarme de él y de su vida personal que es como una camisa de fuerza para mí”.  Al final reconoce la verdadera razón de haberlo dejado. “Es un extraño y maravilloso tipo. También es misterioso y sabio y todas esas cosas. Es un buen hombre, lo que es de vital importancia. Sin embargo, él es malo para mí”. Hemingway  dedicó su famosa novela sobre la guerra civil española Por quién doblan las campanas (1940),   a Gellhorn. Su heroína en el libro, María,  se inspiró en parte en ella.  Pero terminó llamándola de varias desagradables maneras con los años. Gellhorn sobrevivió a Hemingway durante casi cuarenta años, y en ese tiempo hizo de todo para borrarlo de su vida. Era un imposible, lo sabía, pero se sentía bien intentándolo. Ernest se suicidó el 2 de julio de 1961. Martha se suicidó  el 15 de febrero de 1998.

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ALFRED STIEGLITZ Y GEORGIA O´KEEFFE: Alfred tenía 54 años cuando Georgia, de 28 y desconocida,  se vino a vivir a New York. Ingeniero y fotógrafo, Stieglitz fue el promotor del arte moderno americano y de la fotografía como arte. Dueño de la Galería 291, que impulso a artistas como Picasso, Matisse, etc,  en Norteamérica y de la reconocida revista de arte Camera Works. Fue el mas entusiasta seguidor y promotor de la obra de Georgia, que es considerada pionera de arte moderno americano y que fue sin duda la musa de Alfred, quien la retrato intensa y hermosamente. Ambos fueron asombrosamente prolíficos a lo largo de sus vidas y en su vida como pareja. Alfred se divorcio en 1924, con la idea de casarse con Georgia, con quien ya vivía desde 1918. El intercambio epistolar entre ambos nos muestra una relación que fluctuó entre la mas absoluta admiración, de parte y parte, así como recelo y exasperación. Stieglitz fue su guía y mentor, promotor y dealer. Un hombre carismático, sexual y narcisista, con una extraordinaria visión para el arte pero poca cabeza para los negocios. Percibieron como pocos los límites de su amor. La infidelidad de Alfred, la necesidad de Georgia por un ambiente natural y retirado, las personalidades decididas de ambos, dio paso a la distancia. Separados, permanecieron casados hasta la muerte de Alfred en 1946. Georgia O´Keeffe murió en 1986, a los 99 años, en Sta. Fe, Nuevo México. El legado artístico de ambos se muestra con mayor esplendor en sus años de vida común.

♥♥♥♥

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Isabel Allende

Esta vez nos fuimos a pedirle la receta a  Isabel Allende, estábamos claras que en su libro “Afrodita” (1997),  íbamos a encontrar algo para  compartir  con las intensas Tías y Tíos de esta edición.

Dejemos ademas que Isabel,  antes de ofrecernos los ingredientes y la preparación, nos cuente su perspectiva de lo que es una cena romántica terminando en erótica como corresponde.

“Una cena bien pensada es un  crescendo  que empieza con las  notas suaves de la sopa,  pasa por los arpegios  delicados  de  la  entrada, culmina  con  la fanfarria del plato principal,  al que siguen finalmente  los  dulces  acordes  del postre.  El proceso es comparable al de hacer el amor con estilo,  comenzando por  las  insinuaciones, saboreando los juegos eróticos,  llegando  al  clímax  con  el estruendo habitual y  por fin sumiéndose en  un  afable  y  merecido reposo.  La prisa en el amor deja un escozor de ira  en  el  alma  y  la prisa  en  la  comida altera los humores fundamentales de la digestión.”

La Receta:  Consomé Real

Fácil y rápido para los amantes apurados.

Ingredientes

    • 4 tazas de caldo de ave
    • 2 yemas de huevo
    • 2 cucharadas de almendras tostadas y picadas
    • 1 cucharada de mantequilla
    • 2 cucharadas de coñac o brandy (optativo)
    • 2 cucharadas de crema (optativo)

Preparación

Bata las yemas con ½ taza de caldo. Hierva el resto del caldo. Retire del fuego. Incorpore las yemas revolviendo bien y cocine a fuego suave por 3 minutos sin que se le corten. Agregue todos los demás ingredientes, menos la crema.

Sirva los platos. Ponga una cuchara de crema en cada uno, sin revolver.

 

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Un comentario sobre “Recetario de Tías Febrero

    Fabio Descalzi escribió:
    18 febrero, 2017 en 5:58 pm

    Camille y Auguste… hace años vi la película que protagoniza Isabelle Adjani, terminé llorando.

    Le gusta a 1 persona

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